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El Programa de Sanciones
No Violentas y de Supervivencia Cultural (PONSACS),
del Centro Weatherhead de Asuntos Internacionales
de la Universidad de Harvard, convoca y coordina
los "Diálogos sobre el petróleo en condiciones ambientales
frágiles".
Los Diálogos se iniciaron
en 1997 por dos motivos principales. La exploración
y la producción de petróleo en condiciones ambientales
frágiles, especialmente en las regiones del Alto
Amazonas de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela
habían generado una serie de reacciones y de realidades.
Estas abarcaron desde exigencias de las ONG y de
la comunidad de que se prohibió totalmente la producción
nacional de petróleo hasta actividades de compañías
de petróleo insensibles al entorno cultural o ambiental
en el que se desempeñan. Sin embargo ocupando una
gran parte de la gama intermedia, existía un conjunto
de grupos de interés dedicados a reducir al mínimo
el impacto negativo de la extracción de este recurso.
Estos grupos constituyeron los participantes en
estos diálogos. La premisa principal fue que, después
de que un gobierno nacional ha determinado que abrirá
terrenos a la producción de petróleo, la cuestión
no es si la extracción ocurrirá, sino bajo qué condiciones,
restricciones y responsabilidades.
El objetivo de los
Diálogos era brindar un marco de referencia para
una conversación analítica y no adversaria entre
integrantes de varias partes interesadas reunidos
en grupos pequeños. Expresamente, los Diálogos no
fueron diseñados como un foro de negociación. El
resultado esperado era una mayor comprensión y percepciones
más claras (o nuevas) de las inquietudes de los
demás participantes que podían influir fundamentalmente
la futura labor de todos los participantes. Los
Diálogos suponían que cada participante tenía diferentes
inquietudes y que cabía la posibilidad de que no
todos no estuvieron al tanto de las mismas. Las
conversiones estaban guiadas por "reglas
del juego" para brindar absoluta confidencialidad
y en ellas no se atribuía ninguna declaración a
los participantes. Esto se hacía para estimular
un intercambio libre y abierto, no para que las
reuniones fueran secretas.
El objetivo del equipo
de terceros a cargo de facilitar el diálogo - PONSACS
- era asistir en la fluidez de las reuniones. Los
propios participantes definieron, cambiaban periódicamente
y se ponían de acuerdo sobre los temas principales,
el formato específico y otros aspectos de los diálogos.
Los participantes
iniciales se escogieron de grupos de interés que
expresaron un deseo de incrementar la comprensión
mutua. El proyecto también buscaba maneras de expandir
e incluir la participación de otros grupos internacionales
que participaban en o estaban afectados por la exploración
y la producción de petróleo en condiciones ambientales
frágiles. Estos incluían poblaciones indígenas y
otras comunidades residentes en la zona, otros sectores
de la comunidad ambiental, entidades gubernamentales
y organismos internacionales.
Además de desempeñar
el papel de tercero a cargo de facilitar los Diálogos,
el Programa de Sanciones No Violentas y de Supervivencia
Cultural realizaba análisis previos y posteriores,
coordinaba programas, mantenía la red y desempeñaba
otras funciones de apoyo e investigación.
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